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Historia REAL. Mi pelo se cae: Luchando contra la caída del cabello

El problema de la alopecia tarde o temprano aparece como tema tabú en cualquier reunión de amigos o cena de navidad. Conforme vamos cumpliendo años, notamos como la gente empieza a sacar el tema de la caída del cabello: ¿has visto a fulanito? Se está quedando calvo.

Esto es porque el problema de la calvicie, afecta en mayor o menor medida a muchos hombres a lo largo de su vida. Unas personas lo llevan mejor y otras, no tanto. Algunos, viendo sus antecesores, se pueden hacer una idea de cuando llegará la caída del pelo, y otros, sólo son conscientes cuando ven su almohada por las mañanas o miran la bañera después de ducharse.

Tranquilo. No estás sólo. Hay estudios que dicen que a partir de los 20 años un casi un 30% de los hombres empieza a notar la caída del cabello. Pero claro, sabemos como de «fiables» son estos estudios. No es necesario recurrir a números para ser conscientes lo que hay a nuestro alrededor. Todo el mundo conoce a gente cercana que padece de alopecia en mayor o menor medida.

Mal de muchos, consuelo de tontos. ¿Verdad?

Bueno, paso a paso. Como veremos más adelante, una de las claves para superar la alopecia es el autoestima. Y debemos empezar por algo sencillo.

 

«Nadie se ha dado cuenta pero me estoy quedando calvo»

Efectivamente. Cuando la alopecia aparece, el primero normalmente en darse cuenta eres tú mismo. Te niegas a reconocerlo, pero ya empiezas a mirar las cabelleras de las personas con un filtro diferente. El filtro alopecico. Esto es que sólo los calvos ven calvos, los gorditos ven gorditos y los bajos suelen ver más bajitos que el resto de los mortales. Si tu amigo te cuenta que se ha comprado un coche nuevo de X marca, a partir de ese instante, empiezas a ver ese coche en todas partes. ¿Qué está pasando? Ahora a parte de ver calvas, observamos las calvas.

Esto es un fenómeno de la mente que hace que le prestemos más atención a aquellas cosas a las que damos importancia. La clave está en saber que el hecho de que nos preocupe a nosotros, el resto no tiene por qué darle importancia. Probablemente sólo aquellas personas que padezcan alopecia, se pueda dar cuenta de nuestra calvicie o nos miren con ojos críticos sobre nuestra caída del pelo. Aunque parezca obvio, es algo que debemos tener presente pues esto será clave para nuestra felicidad emocional.

 

Hola, me llamo Javier y sufro alopecia

Todo lo que has leído hasta ahora, es probable que te suene. Pero realmente, necesitas una experiencia real que te sirva de guía útil sobre los pasos a seguir desde cero. Da igual la edad que tengas, estoy seguro que cualquier hombre ha pasado por estas fases tarde o temprano.

Como ya he dicho, soy Javier, y hace un tiempo estaba exactamente en el mismo punto que TÚ te encuentras en este momento. Ahora mismo estás buceando por internet intentando encontrar respuestas a una solución o el remedio a un problema que cada vez te preocupa más. La maldita calvicie.

Yo tenía unos 20 30 40 años y aunque perdía mucho cabello, al no tener ningún familiar cercano que sufriera de alopecia, no le había dado importancia. Lo notaba sobretodo al salir de la ducha y al mirar la almohada cada mañana. Si bien es verdad que hay personas que lo ven venir dado que tienen a sus padres, abuelos o tíos calvos, mi caso era diferente. Yo no debería sufrir calvicie. En una reunión de amigos con un par de cervezas de más, un amigo sacó el tema y dijo medio en broma, pues Javi a ti se te está empezando a ver el cartón en la coronilla. El temido cartónA nadie nos gusta que se metan con nosotros y con el paso de los días fue algo que me fue rondando la cabeza.

Cada vez me fue preocupando más la situación hasta que llegó el momento de teclear en google las famosas letras «a l o p e c i a».

Dí con varios foros de internet y portales de empresas que anunciaban tratamientos y remedios de todo tipo. En seguida, me empezaron a aparecer anuncios sobre como tratar mi calvicie por todos lados. Ya sabéis, nos espían.

Lejos de solucionarme las dudas sobre la alopecia, me aparecían muchas más: ¿Será por el estrés? ¿Alopecia androgenética o areata? ¿Hay remedios naturales que funcionen? ¿Y los efectos secundarios? Había algo que me crispaba: en los foros había más gente con problemas que con soluciones. Muchos de los post eran de hacían varios años y si preguntabas algo, tardaban demasiado en contestar. ¿Habrían encontrado un tratamiento mejor en este tiempo?

 

Internet es una fuente de ¿información? sobre la alopecia

Nuestra generación, gracias a internet, es capaz de encontrar respuestas desde la intimidad de nuestro pc o smartphone. Imaginaos a nuestros abuelos o bisabuelos con los mismos problemas que nosotros sin tener toda esta fuente de información a su alcance. ¿Cómo sobrevivieron?

Pero hay un problema. Cuando uno visita foros en internet sobre la caída del cabello se enfrenta con la sensación de cosas negativas, malos resultados y reticencias a la hora de usar determinados tratamientos contra la calvicie.

La respuesta es simple. La alopecia es un tema delicado y la gente busca mucha información al respecto. Si el resultado del tratamiento es positivo, te olvidas y vuelves a tu vida normal por lo que raramente vuelves al foro a comentar lo bien que te ha ido. No olvidemos que esto no deja de ser un tema tabú para muchas personas. En cambio, aquellos que no se han quedado conformes o siguen buscando soluciones, vuelven al foro para comentar aquellas cosas que no han funcionado. El resultado es que al final hay más información negativa que positiva.

Con el tiempo también te das cuenta que en muchas ocaciones, son los mismos usuarios los que pululan por los foros contra la caída del pelo y muchos de ellos tienen cierta imparcialidad dado que tienen intereses corporativos detrás. Cuentas con dudosa credibilidad y poco objetivas.

Por otro lado, las webs de empresas dermoestéticas que nos prometen remedios milagrosos para tratar la calvicie. Éstos, como los anuncios de “Aprenda ingles en 1 mes”, son totalmente falsos. Debemos tener muy claro que los tratamientos para frenar la alopecia son procesos lentos que requieren de mucha paciencia y determinación. No se pueden esperar resultados a corto plazo, nunca. En la lucha contra la caída del cabello no existen atajos.

Precisamente este hecho fue el que nos llevó a un grupo de amigos a escribir en esta web y ser una esperanza y herramienta útil para aquellos que pasan por el mismo camino siendo totalmente sinceros y sin intereses de terceros.

 

El dermatólogo. Primer paso para frenar la calvicie

Como los foros y webs no me quedaba claro que hacer, lo primero que decidí fue solicitar cita con un dermatólogo. Internet encontramos mucha información sobre la alopecia, pero no debemos olvidar que los que realmente pueden darnos respuestas son los especialistas, en este caso, los dermatólogos.

Me acuerdo lo nervioso que estaba cuando entré por la puerta de la consulta y tuve que sentarme en la sala de espera. Mientras leía folletos sobre los posibles tratamientos para frenar la caída del cabello, tenía ganas incluso de salir corriendo. Al pasar, la bofetada de realidad fue importante porque yo esperaba ver al dermatólogo con una cabellera impresionante, pero no fue así.

Los dermatólogos que aparecen en los anuncios de televisión o los doctores que anuncian tratamientos contra la calvicie en un cartel de carretera suelen tener un pelo maravilloso.

No voy a decir que se estuviera quedando calvo, pero empezaba a clarear a pesar de sus no más de 50 años. ¿Si mi propio dermatólogo estaba así, qué remedio o cura iba a poder recetarme? ¿Acaso el prefería quedarse calvo a no tratarse a si mismo, o es que realmente no existe cura para la calvicie?

Este hecho, me hizo sacar una de las conclusiones más importantes bajo mi punto de vista sobre la alopecia: la alopecia no tiene cura o tratamiento definitivo. Por lo tanto, jamás creáis de los remedios milagrosos contra la caída del pelo.

El dermatólogo primero me pregunto por mi salud y hábitos. Si fumaba o no, cuál era mi alimentación, si hacía deporte, si estaba sometido a estrés, las horas de sueño (todo esto es muy importante, como te explico en la rutina que sigo actualmente) incluso me preguntó si mis familiares cercanos padecían de alopecia o no. También aprendí que se puede dar el caso de que tú padezcas alopecia aunque tus familiares cercanos no muestren signos de calvicie.

Luego me preguntó por el bello corporal y me exploró. Es decir, que cantidad de pelo tenemos en pecho, espalda o extremidades. Tras este reconocimiento visual, se acercó, y me exploró la cabeza, tanto las entradas como la zona famosa del “cartón”, con una especia de lupa con luz especial para ver de cerca el cuero cabelludo.

Tras esto, pasó a explicarme los tipos de alopecia que existen. Acompañado de ciertas explicaciones sobre como afecta el estrés y los hábitos alimenticios así como tu estado de salud en la caída del cabello.

Tras confirmar mi alopecia androgenética, acabo por recetarme finasteride y minoxidil en una solución al 2%. Si bien es verdad que la solución de minoxidil más usada es la del 5%, empecé con ésta para observar si mi cuero cabelludo toleraba sin problemas su aplicación dado que cada piel reacciona de forma diferente. También me recetó un champú especial para evitar que el cuero cabelludo se resecara que debía usar cada 3 días.

Me cito de nuevo para volver a la consulta en unas semanas para ver si se producía algún efecto secundario o me surgían algunas dudas sobre el tratamiento. Volví al cabo del tiempo y  tras confirmar que todo iba bien, me recetó el minoxidil al 5%.

¡Ojo! No estoy diciendo que el procedimiento de todo especialista sea así, ni mucho menos intento hacer que os saltéis este paso. Estoy contando mi experiencia tal y como ocurrió para que os hagáis una idea de como puede ser una visita estándar al dermatólogo con el objetivo de que le perdáis el miedo a la bata blanca.

Tratamiento efectivo para frenar la caída del cabello

Tras empezar con mi rutina, decir que no me fue difícil hacerme con la constancia y no tardé mucho en ver los resultados. El principal es el efecto psicológico que se produce al saber que estás haciendo las cosas bien y estas haciendo todo lo posible por superar la alopecia. Eso hace un efecto placebo simplemente de bienestar y con el tiempo uno va a apreciando las diferencias reales del tratamiento.

Actualmente, solo están contrastados 2 tratamientos que realmente pueden funcionar contra la caída del cabello. La combinación del finasteride con el minoxidil es el mejor tándem en esta batalla. No son infalibles para todo el mundo y su eficiencia depende de cada persona y sobretodo lo estrictos que seamos en su ejecución.

Como he comentado, al principio notas un efecto placebo de bienestar dado que te olvidas de consultar foros y webs y afrontas la batalla con la sensación de pisar sobre suelo firme. Con el tiempo fui notando como se fueron reduciendo los pelos en la almohada y en la ducha, hasta que eventualmente eran casi inexistentes. Noté como el pelo ganó vigor y grosor. Definitivamente había frenado la caída del pelo.

No quiero olvidarme de que aparte del tratamiento, uno debe cambiar ciertos aspectos de su vida diaria e incorporar rutinas alimenticias y deportivas que mejoren nuestra salud. Todo factor influye. Una buena rutina de vida nos ayudará muchísimo para frenar la calvicie.

Os invito a consultar estos trucos e informaciones que me hicieron mas fácil el tratamiento.

¿Y qué hay de los efectos secundario del tratamiento?

Uno de las grandes preocupaciones sobre los tratamientos suele ser los posibles problemas secundarios. En concreto, los relacionados con el ámbito sexual derivados del consumo de finasteride en varones. Aunque en nuestra sección principal sobre el finasteride, ya dejamos claro nuestra postura, no nos parece mal abordar este tema desde un punto de vista más personal dejando a un lado los tecnicismos. Es verdad que en los posibles efectos secundarios se incluyen la impotencia, disfunción eréctil y bajo libido. Temas que nos puede preocupar enormemente a los hombres.

Esto va ligado a que el problema de la alopecia va íntimamente ligado con el plano de las relaciones humanas. Un buen aspecto nos da confianza a la hora de relacionarnos. Si nos vamos al plano de encontrar pareja por ejemplo, esto coge una relevancia mucho más importante.

Uno se pregunta, si empiezo el tratamiento para tratar mi calvicie y esto me produce problemas sexuales, ¿no será peor el remedio que la enfermedad? ¿Para que voy a medicarme para tener mejor aspecto y encontrar pareja, si al final ese mismo tratamiento hace que no pueda tener relaciones sexuales con normalidad?

A mi sinceramente me preocupaba muchísimo este aspecto. Hablé de ello con mi dermatólogo en la segunda consulta y me dejó claro una cosa: los posibles efectos secundarios desaparecen al dejar el tratamiento. Por lo tanto, son efectos totalmente reversibles.

A pesar de las reticencias, yo decidí probar el tratamiento contra la alopecia. Si me iba bien estupendo, si la cosa iba mal, tendría la tranquilidad de haberlo intentado.